A propósito del fortalecimiento institucional tras los recientes eventos de agresión externa, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, ratificó que el Gobierno nacional mantiene un despliegue constante para garantizar espacios de encuentro a través del Programa para la Paz y Convivencia Democrática para Venezuela.
La mandataria encargada fue enfática al señalar que, debido a la madurez del pueblo, «el extremismo en Venezuela ha estado completamente aislado de la vida nacional». En este contexto, hizo un exhorto directo a dichos sectores para que respeten las leyes de la República, con el fin supremo de preservar la tranquilidad de la población.
Indicó que, si bien se han brindado oportunidades de participación a diversos sectores, al advertir que debe haber respeto hacia la jurisdicción y el ejercicio de la jurisdicción de Venezuela.
Bajo esta premisa, Rodríguez insistió que la política debe ser nacionalizada entre venezolanos y venezolanas, y que esta debe ser con “P” mayúscula.
Señaló que, como en cualquier nación, existen diferencias y divergencias. Al referirse a la agresión militar sufrida por el país el pasado 3 de enero, destacó que la institucionalidad venezolana actuó de manera inmediata.
«Sabemos que hay muy pocos venezolanos que aplaudieron la agresión militar externa contra Venezuela desde una posición extremista, que no terminan de entender al pueblo venezolano», acotó.
De igual modo, manifestó que el sentir mayoritario de la población es preservar su soberanía y su proceso de independencia nacional, «en honor a nuestros libertadores, a nuestras libertadoras».
Fianalmente, recalcó que la prioridad absoluta del Estado es cuidar la independencia nacional y, por encima de todo, la paz y la tranquilidad del país.
VTV/RIRV/DS/DB/

