El piso crujió y la memoria dolorosa del pasado se activó en un instante. Tras el reciente movimiento telúrico, el sector Corapalito parte alta se convirtió en el escenario de una carrera contra el tiempo. Allí, entre callejones empinados y la incertidumbre de la contingencia, las brigadas de emergencia del Instituto Nacional de Transporte Terrestre(INTT) desplegaron un operativo de atención médica personalizada para salvar vidas. Tres emergencias críticas marcaron la jornada, y una de ellas, es la de la señora Marielena García Escalona.
Marielena tiene 47 años y un cuerpo que ya sabe de batallas duras. En el momento del sismo, se encontraba en las residencias OPPE 20, un lugar que hoy evoca el pánico del desalojo y el crujido de las estructuras. Para ella, el temblor no solo movió la tierra; también sacudió una salud previamente golpeada por un antecedente de Accidente Cerebrovascular (ACV) hemorrágico.
El impacto emocional disparó un efecto dominó en su organismo. En medio de la emergencia, el equipo médico la abordó en su propio hogar padeciendo un cuadro complejo: síndrome ansioso depresivo, una arritmia cardíaca que amenazaba con desbocarse y un síndrome diarreico agudo provocado por el colapso del estrés. Los médicos le prestaron los primeros auxilios respectivos en su cama, estabilizando sus signos vitales y devolviendo un poco de calma a su entorno.
Sin embargo, el tratamiento para Marielena va más allá de los fármacos. La pérdida de la estabilidad y el miedo a morir reactivaron heridas profundas, por lo que el equipo multidisciplinario inició de inmediato un abordaje psicológico especializado para el manejo del duelo. Curar el cuerpo requería, primero, sostener el alma.
Una comunidad bajo resguardo
Mientras las emergencias eran atendidas casa por casa, la comunidad en general recibió talleres relámpago con consejos prácticos para el resguardo y la prevención durante la contingencia. El mensaje de las autoridades fue claro: la prevención salva más vidas que la velocidad.Para centralizar el apoyo, se informó a los vecinos que el INTT se mantiene activo y desplegado en el centro de acopio principal. Este espacio no es solo un almacén de suministros, sino un hospital de campaña integral que ofrece servicios gratuitos de pediatría, medicina general, psicología, veterinaria, y atención oftalmológica, entre otros.
Corapalito parte alta intenta recuperar la normalidad. Historias como la de Marielena recuerdan que, en tiempos de desastre, la solidaridad y la presencia médica en el hogar son el único refugio seguro.

PRENSA INTT//R: EDDYMAR CORONADO/ F: COMUNICACIONES INTT

