El objetivo primordial de esta alianza es salvaguardar la paz y la estabilidad regionales, elementos cruciales para la zona
El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, y su homólogo de Rusia, Sergei Lavrov, sostuvieron una conversación telefónica para coordinar acciones frente a la crisis en Oriente Medio, especialmente el conflicto abierto desde el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel a Irán el pasado 28 de febrero.
Ambos diplomáticos acordaron utilizar su posición en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) para denunciar esta situación que pone en peligro la estabilidad regional y la cadena de suministro energético tras el cierre del Estrecho de Ormuz e impulsar la desescalada de las hostilidades.
Wang Yi, también miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China, expresó la disposición de su país para mantener una comunicación constante con Rusia sobre temas estratégicos. El objetivo central es salvaguardar la paz y la estabilidad regional mediante esfuerzos conjuntos.
La cooperación entre Beijing y Moscú busca defender la seguridad común del mundo. Durante la llamada, los ministros subrayaron la importancia de abordar las cuestiones globales con una visión compartida que priorice el diálogo y el derecho internacional.
Esta coordinación diplomática ocurre en un contexto de alta volatilidad, donde la influencia de las dos potencias resulta clave para evitar una expansión del conflicto y proteger la integridad de las naciones involucradas en la región.

