Cnel. José Manuel Suárez Maldonado El amor no es una palabra, es la fuerza que nos levanta cada mañana para sanar el dolor del otro. En este camino, hemos aprendido que gobernar es, ante todo, una forma de amar.
Dios no se queda en el cielo; Él camina con nosotros en el barro, en la lluvia y en cada abrazo que nos damos en la calle. Por eso, mi lugar siempre será allí: Lejos del frío de un escritorio y cerca del calor de mi gente.

