Los aranceles de Estados Unidos impuestos contra otras naciones, incluidos los recientemente colocados contra Venezuela, reflejan una creciente debilidad ante la comunidad internacional, ya que tales medidas evidencian su pérdida de hegemonía y proyección internacional de poder. Así lo infirió este lunes el vicepresidente sectorial de Comunicación y Cultura, Freddy Ñáñez, desde su programa Cable a Tierra, durante el cual tuvo como invitado al canciller de Venezuela, Yván Gil.
«Estas amenazas arancelarias en lugar de verse como un acto de fortaleza, pareciera un acto de debilidad», expresó Ñáñez, ya que según su criterio eso denota que Washington está «perdiendo hegemonía y capacidad de dominación fuera de su territorio», puntualizó.
Asimismo, cuestionó seriamente la viabilidad de una guerra arancelaria para el mundo y los Estados Unidos en cuestión, al recordar que la base de consumidores del pueblo estadounidense figurará entre los principales afectados. «¿Qué tan rentable es aplicar un 25% de aranceles a los productos que llegan a Estados Unidos, sabiendo que quiénes van a pagar eso serán los consumidores, el pueblo?», planteó.
Las acciones del gobierno estadounidense evidencian que se «cae la falacia de que el mercado se regula solo», y que la dinámica comercial global permitió el ascenso de China como nueva potencia mundial, a pesar de que esta nación adoptó las reglas del mercado globalizado, sin acatar la visión liberal de occidente de individualismo exacerbado, además de la percepción occidental de democracia.
«Mantuvo su cultura, su identidad y sus estructuras políticas, como un modelo de equilibrio social, de gobernanza social y a un Estado que invertía en el propio mercado que protegía el desarrollo tecnológico y que dio como resultado entonces una gran potencia», acotó.
Crisis de un modelo civilizatorio
«Lo que está en crisis es un modelo civilizatorio, y ese modelo civilizatorio hoy plantea un desafío para la humanidad; retrocedemos a los tiempos más oscuros, o bien aprovechamos esta crisis para construir verdaderamente un mundo basado en valores, respeto, cooperación y por supuesto en las libertades que tanto se abrogaron las democracias liberales occidentales y que hoy están en entredicho», extendió el también ministro de Comunicación.
Venezuela ante este punto de inflexión
Respecto a la nación venezolana, rememoró su lucha contra las injerencias estadounidenses, incluido el segundo período de Barack Obama; primero de Donald Trump; primero de Joe Biden y el actual segundo mandato de Trump. «Los gobiernos han sido cambios de nombre y de estilos de declaración, pero de fondo nos enfrentamos a una guerra cruel en todos los ámbitos, económico, político, diplomático, cultural y también en lo que es una guerra asimétrica», argumentó.
Aparte, Venezuela enfrentó intentos de invasión, magnicidio, medidas coercitivas unilaterales y golpes de Estado; no obstante, «se mantiene en pie», celebró Ñáñez. «Tuvimos que entender a fondo esta crisis de la globalización para pensar en una alternativa», añadió, lo cual se refleja en iniciativas como la reciente reunión de cancilleres de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestramérica (ALBA-TCP).