El pontífice dijo que más allá de la violación al derecho internacional hay una transgresión moral al pretender desaparecer una cultura entera
El papa León XIV manifestó este martes un rechazo categórico a las recientes advertencias bélicas emitidas desde Washington, tildando de «inaceptable» la amenaza del presidente Donald Trump contra el territorio iraní.
Durante un encuentro con los medios en la localidad de Castelgandolfo, el pontífice instó a la comunidad internacional y a los ciudadanos a agotar todos los recursos para detener la escalada militar. «Hoy, como todos sabemos, también ha habido esta amenaza contra todo el pueblo de Irán. Y esto realmente no es aceptable», sentenció el obispo de Roma.
El líder de la Iglesia Católica subrayó que, más allá de las implicaciones legales, existe una responsabilidad ética superior que debe prevalecer en el manejo de las relaciones entre las potencias. «Aquí hay cuestiones ciertamente de derecho internacional, pero es mucho más una cuestión moral por el bien del pueblo, completo e íntegro», afirmó el Papa.
Sus palabras surgen en un contexto de máxima tensión global, tras las declaraciones de Trump sobre la posible aniquilación de «toda una civilización» de no cumplirse sus exigencias sobre el estrecho de Ormuz.
Un llamado a la acción ciudadana y legislativa
El pontífice estadounidense, empleando los idiomas italiano e inglés, exhortó a los fieles y a la sociedad civil a movilizarse activamente para evitar un desenlace fatal en Oriente Medio. Además del aspecto espiritual, León XIV impulsó un activismo político directo para presionar por una salida diplomática al conflicto.
El sucesor de Pedro invitó a los ciudadanos a «rezar, pero también hacer oír nuestra voz ante los legisladores estadounidenses, para decir que no queremos la guerra, queremos la paz».
La Santa Sede refuerza así su papel como mediador moral, insistiendo en que la comunicación con las autoridades es fundamental para frenar las intenciones de guerra. El Papa enfatizó la importancia de establecer puentes con el Capitolio: «Quisiera invitar a todos a rezar, pero también a buscar cómo comunicarse, quizás con los congresistas, con las autoridades, para decir que no queremos la guerra».
Esta postura busca reactivar los canales de negociación que parecen haberse agotado tras los constantes ultimátums.
Defensa de los inocentes y retorno al diálogo
La preocupación del Papa se centró especialmente en las víctimas civiles que sufrirían las consecuencias de un enfrentamiento armado a gran escala. Con un tono emotivo, pidió reflexionar sobre la vulnerabilidad de quienes no tienen voz en las decisiones geopolíticas.
«Quisiera invitar a todos a pensar de verdad, en el corazón, en los tantos inocentes, los tantos niños, los tantos ancianos: totalmente inocentes que también serían víctimas de esta escalada de una guerra que ha comenzado», expresó conmovido.
León XIV recordó que la Santa Sede ha abogado por la vía diplomática desde el inicio de las fricciones, rechazando cualquier solución que implique el uso de la fuerza destructiva. «Ya desde los primeros días decíamos: volvamos al diálogo, a las negociaciones. Intentemos resolver los problemas sin llegar a este punto», agregó el pontífice. El llamado del Vaticano se suma a los esfuerzos de diversos actores internacionales que buscan evitar una catástrofe humanitaria de proporciones históricas.

