El multimillonario británico Richard Branson, fundador de Virgin Group, tenía buenas relaciones con el delincuente sexual Jeffrey Epstein, incluso después de que hubiera sido condenado, hasta el punto de que le dio consejos sobre cómo rehabilitar su reputación, según se desprende de la nueva publicación archivos relacionados con el pedófilo.
Así, Epstein visitó la isla privada de Branson en las Islas Vírgenes Británicas en septiembre de 2013. En un correo con fecha del 11 de septiembre, Branson dice: “Querido Jeffrey, fue un placer verte ayer […] Cuando vengas por aquí, nos encantaría verte. ¡Siempre y cuando traigas tu harén!”.
En el mismo mensaje, Branson sugiere que el magnate informático Bill Gates podría ayudar al financista, quien en 2008 se declaró culpable de solicitar prostitución a una menor de edad, fue registrado como delincuente sexual y estuvo encarcelado 13 meses.
“Creo que si Bill Gates estuviera dispuesto a decir que has sido un asesor brillante para él, que hace muchos años cometiste un error al acostarte con una mujer de 17 años y medio y fuiste castigado por ello, que has aprendido la lección y no has vuelto a hacer nada ilegal desde entonces y que, sí, como hombre soltero, pareces tener una inclinación por las mujeres. Pero no hay nada de malo en eso”, escribió Branson, citado en reporte de RT y agencias internacionales.
Meses antes, el 13 de abril, un asistente de Epstein escribió a Branson preguntándole si su jefe podía llevar consigo al asistente de Bill Gates, Boris Nikolic, al almuerzo del día siguiente en su isla. En esa correspondencia también se menciona que el financista llegaría con varias otras personas, incluidas “las dos chicas rusas” que “no tienen visa británica”.
Caballo de Troya
Branson fue el magnate británico responsable de organizar el autobautizado “Venezuela Aid Live”, en febrero de 2019, para un supuesto “concierto benéfico” en Cúcuta, Colombia, en la frontera con Venezuela, como fachada para una fracasada invasión contra la República Bolivariana con el pretexto de entregar “ayuda humanitaria” a los venezolanos, pero que, en realidad, escondía el motivo oculto de ingresar materiales explosivos y mercenarios en una operación mediática y logística millonaria.
Pese a que no lograron sus objetivos, involucró a varios artistas internacionales que se prestaron para la estrategia de caballo de troya, y recaudaron millones en donaciones de las que nunca rindieron cuentas.
VTV/Ora/cp

