La violación de derechos humanos de migrantes venezolanos por parte de los gobiernos de EE. UU. y El Salvador, ha provocado una avalancha de reclamos y exigencias de familiares, madres, padres, abuelos, tíos, tías y amistades, quienes han inundado las redes y plataformas con testimonios desgarradores, donde exigen que esos países cumplan con las leyes internacionales y devuelvan a sus seres queridos a la República Bolivariana de Venezuela, sanos y salvos.
Cientos de estos testimonios se han publicado en plataformas digitales, desde Venezuela y también en suelo estadounidense, que evidencian la angustia e incertidumbre de saber dónde se encuentran después que fueron deportados masivamente desde EE. UU.
El Gobierno Bolivariano ha denunciado la presencia de campos de concentración en El Salvador, donde el mandatario de ese país, Nayid Bukele, mantiene secuestrados a venezolanos, simplemente acusados de integrar la extinta banda «Tren de Aragua», sin garantías ni el debido proceso.
Este martes, se realizó una marcha multitudinaria para denunciar mundialmente la violación de los derechos humanos y exigir la liberación de estos rehenes y su retorno a Venezuela.
Rechazo al abuso y arbitrariedad en EE. UU.
En las redes, familiares han publicado videos con mensajes que rechazan la vetusta y supuesta Ley del Enemigo Extranjero, que el Gobierno de Donald Trump ha desempolvado para justificar los vuelos a las cárceles de Bukele, quien recibe más de seis mil dólares como contraprestación por someterlos a tratos inhumanos.
Todos los familiares han denunciado que sus seres queridos no son criminales y repudian el trato discriminatorio y fascista que reciben.
Curiosamente, en televisoras de EE. UU. donde sistemáticamente acusaban al Gobierno venezolano de arbitrario y represor, han comenzado a mostrar los resultados de estas deportaciones que califican de inhumanas y arbitrarias por parte de Donald Trump. En uno de estos casos, develaron el testimonio de familiares de Franco José Caraballo Tapia, un barbero venezolano de 26 años que fue arrestado violentamente cuando acudió a su cita con inmigración, en Dallas, Texas, para regularizar la solicitud de “asilo” que había introducido.
Su esposa, Giovanni Sánchez, testimonió que apenas sobrevive allá, porque perdió su trabajo y ha pasado noches en las que duerme en su auto y tanto ella como su abogado aseguran que Franco no tiene antecedentes criminales ni en Estados Unidos ni en Venezuela. En Dallas, dijo la esposa, pudo hablar con su cónyuge por videollamada a las celdas donde estaban “puros venezolanos, que los tienen como terroristas, criminales y afuera en la celda estaba un cartel que decía criminales, peligro, y estaba asustado”.
En otros mensajes audiovisuales, la madre de Obed Eduardo Navas Díaz, quien también es barbero, reveló que su hijo y otros compatriotas fueron injustamente enviados a un centro de detención en Texas, y durante un mes y 15 días no supieron de ellos. Posteriormente, conocieron que fueron enviados a El Salvador.
“La mayoría que están siendo arbitrariamente llevados a ese lugar, sin derecho a nada, sin derecho a que revisen sus antecedentes o estatus migratorio. No tienen ningún delito ni en Venezuela ni acá, se lo llevan prácticamente engañados”, relató.
Otra madre, con llanto reprimido, relató que su hijo se comunicó con ella el día viernes 14, y le informó que lo iban a trasladar a Venezuela, pero por un problema técnico con el avión, lo trasladarían el sábado. Ese día volvió a comunicarse para decirle que ya había salido el primer grupo, pero luego no hubo más llamadas.
Ante la angustia de no saber, hizo todo lo posible para ubicarlo y finalmente, a través de videos transmitidos, supo que estaba en las cárceles de Bukele. Lo identificó por tatuajes en un brazo, que dice familia y con colores, y otro en el cuello, con una corona donde dice paz. “Es mi hijo, y al día lunes en EE. UU. no han sacado listados y, por lo tanto, mi hijo no se encuentra en Estados Unidos, lo trasladaron para allá, El Salvador, de manera arbitraria, injustamente”.
Testimonios de deportados
En otro caso revelador, una familiar de venezolano detenido en Texas, mostró la videollamada que tuvo con su sobrino donde el joven manifestó un testimonio elocuente de lo que ocurre en EE. UU.
“Estamos estresados y mortificados. El sábado nos pasaron al centro de detención en El Paso, Texas, el fin de semana allá resulta que pasaron tantas horas entrando, nos dicen que el presidente de Maduro, ‘supuestamente’ retiró el avión, canceló el avión que nos iba a llevar para Venezuela. Cuando nos devuelven al centro donde estábamos, nos dicen que nos iban a trasladar para El Salvador”, manifestó, indignado.
“Nosotros no somos delincuentes ni de ningún Tren de Aragua, para que nos manden a una cárcel de allá, de El Salvador”, reclamó como testimonio propio y de varios compatriotas que se encontraban con él en el local de detención en ese estado norteamericano.
Dijo en ese momento, que ninguno de ellos se montaría en los aviones que dispusieron para el traslado de los secuestrados a los campos de concentración de Bukele. “Nosotros no nos montamos en ningún avión que no sea de Venezuela. ¡No somos delincuentes!”, expusieron a coro, para luego cantar las estrofas del Himno Nacional bolivariano, ¡Gloria al Bravo Pueblo!».
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VTV/Ora/DS